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Opinion - La Dra. Julieta Jiménez Cruz recibe nombramiento como miembro de la comisión permanente de dictaminación de la FIMPES.

La Dra. Julieta Jiménez Cruz recibe nombramiento como miembro de la comisión permanente de dictaminación de la FIMPES.

Desde sus inicios, la Universidad Panamericana ha trabajado en las instancias necesarias para ser considerada, a través de los órganos oficiales, como institución de excelencia. No es un trabajo fácil: supone conjuntar esfuerzos, ordenar y clasificar la información basada en evidencias que son requisito indispensable para llegar a la meta. Este trabajo sería casi imposible si no se contara con una líder que conoce el camino y por lo tanto dirige, aconseja y coordina el esfuerzo de tantos y ella es la Doctora Julieta Jiménez y la instancia oficial es la Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior, FIMPES.

 

FIMPES, nos explica la Dra. Jiménez, tiene como misión es contribuir a elevar la calidad educativa de las instituciones afiliadas, a través de un proceso de desarrollo continuo, que permita fortalecer los valores del ser humano y fomente el crecimiento institucional, cumpliendo con la responsabilidad social de servir y coadyuvar en el progreso de la educación superior. A este organismo acceden sólo las universidades particulares.

 

La FIMPES cuenta con tres niveles de dictaminación: No acreditada, Acreditada y Acreditada Lisa y Llana. En los últimos tres dictámenes, la Universidad Panamericana Campus Bonaterra ha sido Acreditada Lisa y Llanamente.

 

Julieta nos explica lo que significa tener esa acreditación: “lisa y llana” significa que se han cumplido con por lo menos el 80 % de criterios que el Sistema FIMPES establece, además del cumplimiento de los indicadores más altos en relación a la planta docente: profesores de tiempo completo y profesores con grados académicos superiores al nivel que imparten.

 

Mucho se habla de universidades de excelencia, pero FIMPES evalúa con criterios estrictamente objetivos a las universidades que buscan este reconocimiento y es un trabajo arduo, tanto que son muy pocas las universidades que lo logran, pues, como Julieta explica, una universidad de excelencia acreditada significa tener en cuanta que la educación superior (ES) en México está dividida en dos tipos de sostenimiento: público y privado o particular. Si bien, la ES privada o particular es vigilada por la normatividad establecida por la Secretaría de Educación Pública (SEP), no hay una ley que establezca que se tiene que someter a sistemas de acreditación, es decir que una institución de educación superior (IES) privada busca acreditarse a través de diversos organismos, pero de manera voluntaria. La SEP y FIMPES establecieron un convenio que permite que una IES particular que ha obtenido una acreditación “lisa y llana” pueda acceder al Programa de Simplificación Administrativa que marca el Acuerdo Secretarial 279; asimismo, significa que entra a un padrón de instituciones de excelencia debido a que demostró a través de un proceso de acreditación serio y fundamentado que cuenta con estándares de calidad de la ES en nuestro país, lo cual, como vimos, compromete todo el ser y el quehacer universitario.

 

Obviamente, ahora la pregunta a Julieta es obligada: ¿qué supone para un alumno estudiar en una universidad de excelencia? Principalmente le asegura que los procesos académicos (planes de estudios, planta docente, etc.) y administrativos que se desarrollan en la institución están en constante evaluación y mejora, es decir que el hecho de que la Universidad esté acreditada es garantía de que hay una serie de indicadores que deben ser cumplidos para mantenerse en ese nivel, sin duda no hay opción mejor que la universidad sea garante de calidad evaluada ésta por criterios reales, serios y sólidos.

 

El proceso es un autoestudio que luego es auditado por personal de la propia FIMPES, como nos explica y añade algo que es digno de considerar: la vigencia es de 7 años, pero debemos empezar el siguiente proceso de autoevaluación dentro de 5 años (2020), es decir, apenas se obtiene una acreditación, se inicia un nuevo autoestudio, lo que significa que la Universidad está en constante proceso de mejora, no duerme en sus laureles como dice la sabiduría popular.

 

Finalmente y para resumir y evidenciar la seriedad y rigor con que trabaja FIMPES, Julieta nos cuenta que La Universidad se somete, durante dos años, a un proceso de autoevaluación en el que recoge la información de nueve aspectos, entre los que se encuentran: filosofía, planeación, normatividad, programas académicos, personal académico, estudiantes, personal administrativo, apoyos académicos, recursos físicos y recursos financieros. Esta información es recogida en un documento titulado “Informe final de Autoestudio” acompañado de las evidencias que sustentan la información asentada en el mismo.

 

Sin duda este trabajo realizado por Julieta, tan preciso, tan puntual y por ello hecho con gran profesionalidad, ha supuesto que ella ahora forme parte de la Comisión Permanente de Dictaminación de FIMPES cuya tarea, nos explica es analizar la información derivada de los distintos momentos que comprenden el sistema de acreditación FIMPES: Autoestudio, Reporte de visita de verificación y la Respuesta institucional, con la finalidad de emitir un dictamen sobre la institución, si cumple con los elementos indispensables para ser acreditada, es decir, su trabajo, colegiado, es velar porque las universidades cumplan con los requisitos para ser debidamente acreditadas y como es obvio, cuando la Universidad Panamericana realiza el procedimiento, ella no puede ser parte del órgano revisor ni dictaminador, lo cual es una garantía de neutralidad.

 

Nos cuenta algo más sobre la Comisión Permanente: está integrada por 9 miembros elegidos en el seno de la Asamblea General de la FIMPES. El período en que un miembro puede permanecer en esta Comisión es de tres años, pudiendo someterse,  a reelección por un segundo período, siguiendo el proceso establecido por la FIMPES. En mi caso, estoy iniciando el segundo período en la CPD el cual concluirá en abril de 2019.

 

Dando seguimiento a lo anterior, preguntamos a Julieta en qué consisten sus responsabilidades como miembro de esta comisión y nos responde: las principales responsabilidades que desarrollamos los miembros de la Comisión son recibir y revisar la información relativa a la autoevaluación que realiza la institución. La revisión se realiza con base en una serie de criterios que el mismo Sistema de Acreditación FIMPES plantea. Todo el trabajo realizado se discute en sesión plenaria de la Comisión en donde se realiza la dictaminación, que posteriormente se somete a consideración de la Asamblea General, donde se emite la resolución definitiva.

 

Cerramos la conversación preguntándole qué representa para FIMPES y para la UP: La elección de los miembros de la CPD consisten en someter a un proceso minucioso en el que las instituciones miembros de la FIMPES proponen a sus candidatos(as) de acuerdo con un perfil específico para asegurar que el candidato reúna las características de conocimiento del Sistema, procesos de acreditación, investigación, metodologías de evaluación y sobre todo del conocimiento del Código de Ética que sustenta a la Comisión. Esa es la mayor responsabilidad que adquiere un miembro ante la FIMPES y al representar a su institución.

 

Como vemos, todo ello supone un apoyo y responsabilidad mutuas de los pares académicos de las instituciones miembros de la FIMPES. Es un deber de justicia reconocer y agradecer a Julieta este trabajo cuyo beneficio redunda en mejores profesores, mejores alumnos, mejores prácticas y consistentemente, mejor Universidad Panamericana.