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Opinion - Los jubileos en la Iglesia: El año de la Misericordia

Los jubileos en la Iglesia: El año de la Misericordia

Por: 
Lic. Pedro Juan Fernández Cueto

Pensamos que es útil que conozcas, pues si quieres te puedes beneficiar de las gracias que apareja el Año de la Misericordia que ha declarado el Papa Francisco para toda la Iglesia.

 

Brevemente: los papas, cuando lo juzgan oportuno, dedican un año a algo en particular. Recientemente, Benedicto XVI dedicó todo un año al Apóstol Pablo, que fue conocido como Año Paulino o también el Año de la Fe.

En esta ocasión, el Papa Francisco convoca al Año de la Misericordia que inició el 8 de diciembre de 2015, solemnidad de la Inmaculada Concepción y termina el Domingo de Cristo Rey del 2016.

 

¿Qué pretende el Papa con esto? Movernos a todos a la misericordia, es el acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro (Bula de Convocación, n. 2). Es un llamado a superar la indiferencia de los ricos hacia los pobres, por ello invita a realizar obras de misericordia que tenemos a nuestro alcance. Una de ellas, muy venerada en la Iglesia es visitar pobres o enfermos que viven en soledad.

 

Si quisieras hacer esto, hay muchas formas de poderlo hacer: en la UP, Tony Franco te puede orientar para visitar a alguna familia en este estado de pobreza o miseria. Si haces la visita con tu cónyuge y alguno de tus hijos que puede valorar el acto, ten por seguro que les habrás enseñado de manera práctica y elocuente a pensar en los demás, a ser generosos y a ser misericordiosos. El Papa quiere que nos fijemos en esta gente de manera particular, entonces si vas, pregúntate qué puede necesitar la familia y piensa que a veces ni cobijas tienen para enfrentar el frío; o darles una despensa de comida, es decir, tú no quieres pasar indiferente ante ellos.

 

Si vas a visitar enfermos, entonces te recomendamos en Aguascalientes que vayas a cinco hospitales donde puedes encontrar enfermos que son poco o nada visitados: las dos clínicas del IMSS, el Hospital Hidalgo, el Hospital de la Mujer o Siglo XXI y el Hospital del ISSSTE. Aquí la situación cambia un poco: no les puedes llevar dulces, porque no sabes con quién vas a llegar y es muy probable que entre los múltiples achaques, el enfermo sea diabético, por lo que lo mejor es que, por ejemplo, a la trabajadora social le pidas te lleve con una enferma, mujer porque le compraste unas flores, o si quieres visitar a un hombre, le puedes regalar una loción.

 

Lo que importa es que ganas tú, las personas que te acompañan y gana el pobre o el enfermo. De verdad es algo muy recomendable.

 

Otro tema importante y que te sirve: el Año de la Misericordia apareja la concesión por parte de la Iglesia a los fieles de indulgencias.

 

Te preguntarás qué es indulgencia y brevemente te diremos: es la remisión de la pena debida por el pecado cometido. Pongamos el ejemplo: cuando una persona peca y quiere regresar al estado de amistad con Dios, se confiesa y se le perdonan todos los pecados que acusó (sería grave callar alguno, porque entonces no hay absolución y el pecado se agrava). Lo que permanece después de confesados los pecados, según la doctrina de la Iglesia, es la pena. La culpa se perdona, la pena permanece, pero es doctrina de la Iglesia también que esta pena puede ser remitida o perdonada u olvidada, mediante el lucro de la indulgencia que puede ser parcial o plenaria. La última borra todas las penas, como es obvio por su nombre.

 

El siguiente es el ejemplo clásico de la indulgencia plenaria: una persona se confiesa y después realiza los actos indicados para ganar la indulgencia plenaria. Supongamos que todo eso lo realiza en la catedral o basílica , porque así está previsto en el ejemplo. Sale del templo y es atropellado por un imprudente. Esa persona muere ahí mismo, entonces como acaba de ganar la indulgencia plenaria, su destino es el cielo sin escalas, entonces ¿vale la pena lucrar indulgencia plenaria o no? Además, para que veamos qué maternal es la Iglesia, nos deja a los vivos lucrar indulgencias por los difuntos, es decir, tus actos  para lucrar la indulgencia plenaria pueden hacer que alguien que esté en el purgatorio se vaya al cielo inmediatamente y lo mejor, es que no sabes quién es, pero por una realidad que rezas todos los domingos en la Misa (el Credo), por la comunión de los santos, esa persona seguro desde el cielo te ayudará, entonces, ¿vale la pena ser misericordiosos? Piensa que el verdadero negocio de la vida es ganarnos el cielo y piensa que tenemos todo un año para aprovechar y servirnos con la cuchara grande, no te de pena.

 

Te ponemos las condiciones generales, éstas siempre las verás cuando se conceden indulgencias (confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Santo Padre) y luego lo que dispuso el Papa para el Año de la Misericordia y finalmente cómo aplicarlas en Aguascalientes o en tu ciudad:

  1. “Los fieles están llamados a realizar una breve peregrinación hacia la Puerta Santa, abierta en cada catedral o en las iglesias establecidas por el obispo diocesano y en las cuatro basílicas papales en Roma, como signo del deseo profundo de auténtica conversión”. Entonces, en Aguascalientes vale que vayas a la Catedral, al Santuario de Guadalupe o al Sagrado Corazón. Si tu ciudad no tiene catedral, ve con un sacerdote y pegúntale ahí dónde puedes ganar indulgencia plenaria por el Año de la Misericordia.
  2.  
  3. Estando en la catedral o basílica o Iglesia, el Papa pide que reces el Credo y pidas por sus intenciones, ¿cuáles? Las que él lleva, como dice, en el corazón, así de simple, pides sencillamente por las intenciones del Papa.
  4.  
  5. A la hora de realizar una obra de misericordia (te pusimos el ejemplo de las visitas a pobres o enfermos, pero hay más y las anotamos) ganas indulgencia plenaria. Recuerda que las obras de misericordia son siete corporales y siete espirituales:
  • Visitar a los enfermos.
  • Dar de comer al hambriento.
  • Dar de beber al sediento.
  • Dar posada al peregrino.
  • Vestir al desnudo.
  • Visitar a los presos.
  • Enterrar a los difuntos.

 

Mira cómo están redactadas y si las haces con intención de ganar la indulgencia plenaria, lo logras: incluso si vas a un funeral o quieres visitar presos, obra también muy venerada en la Iglesia, incluso si hay un evento familiar y recibes en tu casa a parientes, estás cumpliendo con una obra de misericordia.

Las espirituales son:

  • Enseñar al que no sabe.
  • Dar buen consejo al que lo necesita.
  • Corregir al que se equivoca.
  • Perdonar al que nos ofende.
  • Consolar al triste.
  • Sufrir con paciencia los defectos del prójimo.
  • Rezar a Dios por los vivos y por los difuntos.

 

Explicar una por una las obras de misericordia, alargaría esta entrega: si tienes duda sobre alguna de ellas, pregunta al sacerdote de tu parroquia o a un sacerdote amigo, lo que queremos es invitarte a que no dejes pasar la oportunidad.

 

Ahora ve cómo el Papa abre la oportunidad a enfermos y presos: “será de gran ayuda vivir la enfermedad y el sufrimiento como experiencia de cercanía al Señor que en el misterio de su pasión, muerte y resurrección indica la vía maestra para dar sentido al dolor y a la soledad”. A ellos les pide también comulgar o participando en la Santa Misa y en la oración comunitaria, también a través de los diversos medios de comunicación, será para ellos el modo de obtener la indulgencia jubilar”. Habrás notado que para un enfermo seguir la Misa (en vivo) por tv es válido, precisamente porque no puede ir al templo.

 

Sobre los presos, el Pontífice explica que “en las capillas de las cárceles podrán ganar la indulgencia, y cada vez que atraviesen la puerta de su celda, dirigiendo su pensamiento y la oración al Padre, pueda este gesto ser para ellos el paso de la Puerta Santa, porque la misericordia de Dios, capaz de convertir los corazones, es también capaz de convertir las rejas en experiencia de libertad”. Mira si no se las puso fácil el Papa a los presos, con que cada día al cruzar su celda quieran lucrar la indulgencia (solo se puede lucrar una vez al día) lo pueden hacer, si ves, ellos la tienen todavía más fácil que nosotros, porque nosotros nos tenemos que desplazar a la Catedral o iglesia indicada y ellos con solo pasar el umbral de su celda, ya están.

 

Finalmente, los difuntos: también está muy fácil, sólo se te pide que vayas a Misa y ahí recordarlos, también podemos, en el gran misterio de la comunión de los santos, rezar por ellos para que el rostro misericordioso del Padre los libere de todo residuo de culpa y pueda abrazarlos en la bienaventuranza que no tiene fin.

 

Como ves, a partir del 8 de diciembre de 2015 tenemos casi 365 días para, si queremos, cada día lucrar indulgencias para nosotros o para los difuntos, no se te olvide que nada más se puede lograr lo anterior una vez al día.

En resumen las condiciones son:

  1. Confesión sacramental.
  2. Comunicó sacramental.
  3. Rezar por las intenciones del Papa.
  4. Peregrinar a un lugar indicado por el obispo, o bien
  5. Hacer una obra de misericordia, corporal o espiritual. 
  6.  

Para los difuntos:

Además de I a III, ir a Misa y aplicarla por ellos con intención de lucrar la indulgencia plenaria.