GRACIAS POR SU SOLIDARIDAD COMUNIDAD UP

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GRACIAS POR SU SOLIDARIDAD COMUNIDAD UP

Ciudad de México, 25 de septiembre de 2017. Tras el terrible sismo de 7.1 grados que sacudió a la Ciudad de México y a los estados de México, Morelos y Puebla —el pasado 19 de septiembre—, causando terribles pérdidas humanas e incontables daños materiales, la comunidad universitaria se mostró muy solidaria para apoyar a las víctimas.

 

Desde ese momento y a lo largo de varios días, más de 4,600 voluntarios (alumnos, profesores, colaboradores, alumni, padres de familia y vecinos) se dieron cita en el campus para apoyar en diversas acciones, las 24 horas del día.

 

Entre los esfuerzos ­­—coordinados por el Departamento de Compromiso Social y Brigadas UP, en colaboración con la Sociedad de Alumnos y la Rectoría— destacó la creación del Centro de Acopio UP, el cual fue instalado desde las inundaciones provocadas por los huracanes y el sismo que se registró el pasado 7 de septiembre que afectó a Oaxaca y Chiapas, principalmente.

 

Los voluntarios se encargaron de la recepción, clasificación, empaque y distribución de lo recaudado. Cabe destacar que este apoyo no sólo se quedó en los albergues de la Ciudad de México, también se envío a las zonas más afectadas de Morelos, Puebla y Oaxaca.

 

 

Hasta ahora se han recabado 55 toneladas de ayuda (alimentos no perecederos, productos de higiene personal y de limpieza, medicamentos, material de curación, etcétera), y se espera que este número siga creciendo porque el centro seguirá abierto para continuar recibiendo donaciones.

 

De día y de noche, cientos de alumnos —­ataviados con botas, cascos y guantes­; pala y picos— se organizaron en brigadas para apoyar en la remoción de escombros para rescatar a las personas que se quedaron atrapadas en los edificios colapsados, en las colonias Del Valle, Roma, Condesa y Obrera.

 

Aunado a ello, destacó el invaluable apoyo de los alumnos de la UP, campus Aguascalientes, que pusieron a disposición de los especialistas su robot “Ixnamiqui Olinki”, para auxiliar en las labores de rescate. El equipo que lo operó y los rescatistas lograron encontrar 11 personas, de las cuales seis estaban vivas.

 

 

Durante largas jornadas se prepararon alimentos para voluntarios y rescatistas que trabajaron sin descanso en los puntos más críticos de la capital. En total se distribuyeron 10,370 lunchs, 9,400 fueron preparados en el campus y 970 fueron donados ya preparados.

 

Se crearon brigadas médicas y psicológicas conformadas por alumnos de Medicina y Psicología para apoyar en los diversos albergues que se han instalado en la ciudad, a fin de proteger la salud física y mental de los damnificados. En total se brindaron 212 atenciones.

 

También, alumnas de la Escuela de Pedagogía  crearon una guardería para cuidar a los hijos de las personas que tenían que ir a trabajar en estos días o que estaban apoyando en las labores de rescate. Durante tres días estuvieron al cuidado de 32 niños de diversas edades.

 

 

Alrededor de 122 alumnos conformaron brigadas fuera de la Ciudad de México; la ayuda llegó hasta las comunidades de Jonacatepec (Montefalco), Tepalcingo, Axochiapan y Jojutla, en Morelos; Pilcaya en Puebla, y Malinalco en el Estado de México.

 

Por otro lado, con la idea de ayudar a los colaboradores de la UP que resultaron damnificados por el sismo, la Universidad ha informado que destinará recursos específicos para ayudarlos a reconstruir su patrimonio, y a través de la Fundación UP-IPADE, creó una cuenta para recibir donativos de la comunidad universitaria, la cual seguirá abierta para seguir recibiendo las aportaciones.

 

Sin duda, han sido muchos e invaluables los esfuerzos emprendidos por la comunidad universitaria, en los que se demostró que no hay apatía, sino una enorme vocación por ayudar.

 

Una experiencia que te cambia la vida

 

La Mtra. Lorenza Larios Córdova, directora de Compromiso Social, quien a lado de todo su equipo ha estado a cargo de estas acciones, se congratuló del entusiasmo de los universitarios por ayudar, de la presencia de las autoridades de la UP que han estado al pendiente en todo momento, de los colaboradores y profesores que dirigieron brigadas o ayudaron a repartir la ayuda, así como de las personas externas y empresas que hicieron sus donaciones a la UP por la confianza que le tienen a esta institución.

 

“Hicimos lo que pudimos, pero lo más difícil y doloroso está por iniciar; las personas sin casa, sin familiares, están por vivir su calvario, ya que por ahora no se han dado cuenta de todo lo que ha sucedido porque están muy acompañadas, pero vienen días de soledad. Debemos estar preparados para seguir ayudando”, compartió.

 

Sobre los planes a corto y mediano plazo, la Mtra. Larios Córdova comentó que se tiene contemplado continuar con el centro de acopio, organizar brigadas de construcción y limpieza en las zonas afectadas a través del Taller de Voluntario UP; incluso, los estudiantes han solicitado que la recaudación de fondos sea destinada a los damnificados.

 

Cabe mencionar que la UP ha adoptado a dos comunidades para hacer un plan de rehabilitación a mediano plazo. Estas comunidades son las zonas aledañas a Montefalco, Morelos, y un albergue en Ciudad de México, comentó la Mtra. Lorenza Larios.

 

 

Mónica Zetina Treviño, alumna de tercer semestre de ESDAI y líder de Brigadas UP, compartió que pese a los momentos tan difíciles que se han vivido, está muy contenta que se haya dado a conocer con mayor fuerza el trabajo de Brigadas UP, “ha sido una oportunidad no sólo para ayudar a las personas que más lo necesitan, sino para poner en práctica lo aprendido en las capacitaciones y saber que muchos alumnos están interesados en sumarse a este grupo”.

 

“Veo a una comunidad universitaria muy activa y unida; incluso otras universidades nos han buscado para unirse y poder desarrollar proyectos sociales en conjunto. Ha sido muy motivador ver como este tipo de circunstancias, aunque difíciles, sacan lo mejor de las personas”, destacó Mónica Zetina.

 

Por su parte, José Pablo Ascencio, alumno de primer semestre de Pedagogía, quien estuvo coordinando el almacén del centro de acopio y ha brindado su ayuda día a día, comentó que “en momentos tan difíciles y sabiendo que mucha gente necesitaba ayuda, no podía quedarme con los brazos cruzados, tenía que salir y hacer algo”.

 

 

“Fue muy grato ver a toda la gente que venía a la UP a apoyar, alumnos, profesores, vecinos e incluso niños que se sumaron a este esfuerzo”, dijo.

 

Sin duda, de esta experiencia me quedo con una gran enseñanza, afirmó José Pablo. “He aprendido a que debemos ser sensibles a la tragedia del otro, porque el día de mañana no sabes quién te puede apoyar”, finalizó.

 

Gracias a todos por ese ánimo inquebrantable que da esperanza en los momentos más difíciles. ¡No desistamos, aún hay mucho por hacer!

 

Hoy más que nunca, gracias por demostrar de qué está hecha la COMUNIDAD UP.

 

¡Orgullo UP!

Fuerza México