La Mtra. María Teresa Orvañanos recibió reconocimiento por su labor en la sierra Tarahumara.

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La Mtra. María Teresa Orvañanos recibió reconocimiento por su labor en la sierra Tarahumara.

 

 

El miércoles 1º de abril, la Mtra. María Teresa Orvañanos Guerrero, Alumni UP y jefa de la carrera de ingeniería en electrónica y sistemas digitales, recibió la Medalla al Ciudadano Ejemplar que entrega el Club Rotario de Aguascalientes.

 

La Mtra. Orvañanos dedicó tres años y medio a realizar labores relacionadas con la salud, educación y catequesis en la zona Tarahumara. “Lo que hago, no es motivado por generar reconocimiento o admiración por parte de los demás hacia mi persona, sin embargo, ante la posibilidad de un reconocimiento surge la esperanza de dar a conocer a toda esa gente indígena -mis amigos- con la que he compartido parte de mi vida, ellos siguen allá en la sierra y la necesidad sigue siendo mucha. Y quizá si la gente de aquí oye hablar de ellos y los conoce, puedan llegar a moverse corazones que generosamente quieran colaborar para hacer llegar recursos que faciliten proyectos que ayuden a mejorar la vida de la gente de allá”, comentó.

 

“Desde que estudiaba el bachillerato, escuché hablar de la sierra Tarahumara, y ahí surgió una espinita en el corazón que por muchos años me hizo decir que quería ir ahí a colaborar por un año. Después tuve la oportunidad de participar en un congreso en donde, presentando junto con mi equipo el tema que titulamos “Clonación, ¿jugando a ser Dios?”, obtuvimos el primer lugar en el estado y el segundo nacional, logrando con ello el derecho de presentar nuestro tema en el congreso internacional en Roma. Allá en Roma conocí al hermano marista Teodoro Grageda, quien trabajaba en Masonga, Tanzania, en África, y entonces mi espinita de ir a la sierra se convirtió en el anhelo de ir a África”.

 

Como parte del proceso, colaboró en una misión laica en la comunidad de Bawinokachi, en la sierra para prepararse y poder pasar tres años en África. “Me di cuenta que en nuestro México existe mucha necesidad, que no es necesario ir a África, que África suena más bonito, más ideal a lo mejor nada más por exótico, pero hay lugares en la sierra Tarahumara que yo me atrevería a decir que se comparan con África; incluso algunos estudios que leí hace tiempo decían que hay comunidades en la zona en la que estuve que son más pobres que Somalia. Hay mucha necesidad en ese lugar, es nuestra gente, entonces dije ¿por qué irme tan lejos? Aunque yo dedicase la vida completa en la sierra solo podría ayudar un poquito en su necesidad. Durante un año y ocho meses estuve en la misión Indígena de Bawinokachi, después otro año ocho meses en la comunidad de Carichí”.

 

“Es difícil explicar la mayor satisfacción, pero creo que es en razón de que el corazón se llena, que tu vas muchas veces por querer ayudar y más que ayudar terminas recibiendo el cariño de la gente, acaban siendo tus amigos entrañables”.

 

La Mtra. Orvañanos terminó su labor en el 2011, pero sigue frecuentando la sierra Tarahumara y manteniendo la cercanía con las personas que conoció. “Sigo yendo los inviernos, los veranos, en Semana Santa, cada vez que tengo oportunidad de estar allá”. Cabe resaltar que siempre estuvo con apoyo de la Diócesis de Chihuahua por la Congregación del Santísimo Redentor.