EL PERSONAL DE LA UNIVERSIDAD PANAMERICANA CELEBRÓ SU TRADICIONAL POSADA CON ESPÍRITU CRISTIANO

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EL PERSONAL DE LA UNIVERSIDAD PANAMERICANA CELEBRÓ SU TRADICIONAL POSADA CON ESPÍRITU CRISTIANO

El Doctor Juan de la Borbolla Rivero, Rector del campus Guadalajara, deseo Feliz Navidad e invitó a pasar una navidad cristiana.

 

La tradicional posada, comenzó con la participación en la celebración eucarística dentro del marco de la novena a la Inmaculada Concepción; en la homilía, el capellán mayor, Padre Vicente Saucedo, comentó a los fieles la importancia de tener un espíritu de servicio y para ello, se requiere humildad; “el mejor ejemplo es María, pues a pesar de ser la madre de Dios cuidó de su prima Isabel”.

 

Además de exhortar a imitar a la Virgen María y de seguir a Cristo sobre sus huellas,  el sacerdote también indicó: “Cada vez que alguien se nos acerque debe irse con paz y alegría, estamos obligados a ser el motivo de felicidad para los demás” y dijo que las obras de misericordia no sólo deben ser materiales; también, espirituales.

 

Por último citó a la madre Teresa de Calcuta, quien decía: “Hay que dar hasta que duela y si no duele no estamos dando lo que Dios quiere que demos”.

 

Al término de la misa, los administrativos pudieron disfrutar de un ponche caliente. En seguida, nuestro rector, Doctor Juan de la Borbolla agradeció el trabajo que realizan cada uno de los administrativos, porque esos esfuerzos “han permitido que las metas de la Universidad se cumplan”.

 

También comentó que dentro de dos años, nuestro campus cumple 50 años de fundación y actualmente se trabaja por impulsar a la UP en una universidad investigadora, “para que de esta manera podamos influir en el mundo a través de investigaciones propias”.

 

 

Después, se llevó a cabo la tradicional posada guiada por el coro UP, quienes seguían a la Santísima Virgen y al Señor San José –interpretados por colaboradores del departamento de Recursos Humanos– en su trayectoria por encontrar un lugar donde descansar; entre las estrofas se realizaba una meditación a cargo de la maestra Susana Ochoa y el maestro Roberto Rojas.

 

Tamales, tacos dorados, guacamayas, chiles en nogada, lonches bañados, dulces tradicionales, churros de azúcar, vino tinto y ponche fueron los antojitos mexicanos que la familia panamericana pudo disfrutar al término de la posada; mientras escuchaban cánticos navideños.

 

En tanto los presentes convivían, como la gran familia que son, el cielo que hasta el momento permanecía oscuro, se iluminó de varios colores con luces generada por los fuegos pirotécnicos.

 

 

Como en toda posada, no podían faltar las piñatas de estrella de siete picos, –que representan los siete pecados capitales que deben ser destruidos–; entre risas de alegría aprovechaban todos para tomar la mayor cantidad de dulces posibles que caían de las piñatas.

 

De esta manera nuestro campus cerró un año repleto de satisfacciones, arduo trabajo y metas que cumplir para el 2016.