Derecho a la verdad y deber de sociedad, entrevista Dr. Maus

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Derecho a la verdad y deber de sociedad, entrevista Dr. Maus

Ciudad de México, 24 marzo de 2020.- “Yo creo que toda fecha ayuda a conmemorar y más que nada sirve para generar conciencia sobre los distintos problemas que aquejan a nuestra sociedad”, comenta el Dr. Emilio Maus Ratz sobre el Día Internacional del Derecho a la Verdad en Relación con Violaciones Graves de los Derechos Humanos y de la Dignidad de las Víctimas.

 

Proclamado para ser celebrado el 24 de marzo de cada año (desde 2010) por la Asamblea General de las Naciones Unidas, este día tiene el fin de hacer presentes a las víctimas de violaciones a los derechos humanos y de dar importancia al derecho a la verdad y a la justicia.

 

Es precisamente debido a esa conmemoración que entrevistamos al Dr. Maus Ratz, profesor de Derecho Internacional de los Derechos Humanos y director de la maestría en Derecho Constitucional y Derechos Humanos de la Universidad Panamericana.

 

El doctor, opina que diariamente debería reflexionarse sobre “la necesidad que tenemos todos como sociedad y como país, de proteger a los demás, a los más débiles, y evitar que se puedan llevar a cabo más violaciones”.

 

Además explica: “(...) creo que no nada más tenemos que considerar las violaciones graves, también es importantísimo pensar en todas esas violaciones pequeñas a derechos humanos que suceden día con día y que de algún modo van propiciando las más graves”.

 

 

Enmendar vs falta de capacidad

 

El Dr. Maus apunta que es fundamental que todo aquel que haya sido víctima de una violación a los derechos humanos sepa que existe un derecho a la reparación, “(...) es importante que el estado como primera manifestación diga: ‘efectivamente ahí hubo una omisión y violaciones de parte nuestra’, y dentro de estas garantías de no repetición, implemente medidas para evitar que vuelva a suceder”

 

Lamentablemente en México, como bien dice el doctor, existe un alto índice de impunidad. De acuerdo con cifras que aporta el INEGI (tomadas en 2018), se estima que cada año se cometen alrededor de 33 millones de delitos en el país, de los cuales se denuncian alrededor del 10% y 12% y de esos casos únicamente en dos terceras partes se inicia una averiguación previa. “Es decir, entre 7% y 9% de los delitos que se cometen en el país dan inicio a una averiguación previa y de esos alrededor de 1% termina en una sentencia condenatoria”.

 

 

“Tenemos un gran problema de falta de capacidad del estado, de implementación de medidas… es un problema bastante complejo, pero en el fondo el resultado es que tenemos un elevadísimo índice de impunidad y eso de algún modo también daña a las víctimas”, señala Maus.

 

Además expresa, que cuando existe impunidad ante un delito, es probable que una violación a los derechos humanos se repita, “es una invitación al delincuente a decir: ‘aquí no pasa nada, tú puedes venir, delinquir y no va a haber ninguna repercusión’. Por eso la importancia de que todas las autoridades desarrollen eficazmente su labor en el ámbito de sus competencias y busquen la sanción de los responsables para empezar a construir un auténtico estado de derecho”.

 

 

Un deber que corresponde a todos

 

El Dr. Maus recuerda que en su paso por la Comisión Nacional de Derechos Humanos, donde fungió como director del programa contra la trata de personas, tuvo la oportunidad de palpar el gran potencial que tenemos como sociedad y, al mismo tiempo, las grandes deficiencia de la misma.

 

“(...) los ciudadanos a veces no se dan cuenta del gran poder que tienen para transformar al país y cómo muchas veces los pequeños problemas de la vida cotidiana, de algún modo tienen implicaciones en materia de derechos humanos”, menciona.

 

 

Así, indica que acabar con las violaciones a los derechos humanos es una tarea que nos corresponde a todos y que el primer paso es saber que ocurren estos problemas, conocer las causas y procurar aportar soluciones. “(...) abrir los ojos hacia distintos problemas de la vida cotidiana: discriminación, pobreza y falta de oportunidades de gran parte de la población, que muchas veces se solucionan con un poco más de compromiso (...)”, expone.

 

“Muchas veces estamos escondidos en una burbuja, metidos en una zona de confort y necesitamos romper ese cascarón para de algún modo mirar hacia las necesidades que tienen los otros”, agrega.

 

 

El panorama en México

 

Es innegable que en nuestro país las instituciones que velan por los derechos humanos aún tienen aún mucho por mejorar para atender de manera oportuna a las víctimas de violaciones.

 

Un primer paso para mejorar esta situación, según apunta Maus, es “revisar institucionalmente si los recursos se están asignando de manera adecuada, por ejemplo, si existe el número suficiente de personas para atender los distintos problemas del país”. Y por otra parte, dice que es importante verificar que quienes laboran en la defensa de nuestros derechos “cuenten con la capacitación adecuada y con la suficiente protección para poder desempeñar su trabajo adecuadamente”.

 

Creo que el estado debe procurar contratar a los mejores para asumir ese tipo de funciones que son fundamentales para la marcha del país. En ocasiones existen pocos incentivos para atraer a los mejores perfiles, muchas veces son trabajos mal pagados con jornadas extenuantes”, esclarece.

 

 

Otro punto fundamental que acota el doctor es entender que como sociedad tenemos que hacer más, “(...) podemos descargar toda la responsabilidad en las autoridades, en el estado, pero como sociedad tenemos también que asumir”.

 

“Venimos arrastrando una serie de vicios o percepciones sociales y cuando hay algún problema todo es culpa del gobierno. Ciertamente creo que tenemos que unirnos más como sociedad, (...) hacernos cargo como ciudadanos de nuestro propio destino; romper esa tendencia al ostracismo y al individualismo”.

 

Finalmente apunta: “No somos entes aislados, mónadas arrojadas a la existencia, sino que formamos parte de una familia, de una comunidad, de una sociedad en la que debemos ir todos de la mano para construirla o reconstruirla”.