¿Cómo llegó la Filosofía a las empresas?

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¿Cómo llegó la Filosofía a las empresas?

Ciudad de México, 18 de noviembre de 2020.- En la última década, empresas, medios de comunicación, startups y la política en todo el mundo ha visto una paulatina incorporación de Filósofos a sus filas. ¿Qué puede ofrecer la formación filosófica al mundo empresarial? ¿Cuál será el lugar de la Filosofía en la empresa en los años venideros?

 

El mundo cambió radicalmente en el año 2020. A los cambios que venía sufriendo el ámbito laboral desde las últimas décadas con la aceleración tecnológica se suma ahora una doble crisis, sanitaria y económica, que transformará las relaciones humanas en general, y las relaciones laborales en particular.

 

El Foro Económico Mundial, en el marco de la Cumbre para el Reinicio Laboral, admite que será necesaria una recapacitación generalizada de la fuerza laboral para ponernos al día con los cambios sociales y económicos. Muchos de nosotros ya lo hemos experimentado: pasamos a modalidades en línea de la noche a la mañana; la organización del tiempo, el flujo de la información, los modelos de marketing se vieron súbitamente trastocados.

 

La consecuencia natural de esto es que la capacitación se convertirá (ya venía haciéndolo en las últimas décadas) en un proceso constante que estará fuera de la formación universitaria. Las llamados hard skills, así como las capacidades técnicas específicas de cada profesión, se consolidarán en la práctica profesional, mientras que la formación universitaria abonará, más bien, a la consolidación de soft skills. Estas habilidades blandas serán el andamiaje personal, intelectual y actitudinal sobre la que se montarán capacitaciones más específicas y técnicas.

 

Según el mismo Foro Económico, para el año 2025 las soft skills esenciales serán las siguientes:

 

  • Pensamiento analítico e innovador.
  • Aprendizaje activo y estrategias de aprendizaje.
  • Solución de problemas complejos.
  • Pensamiento crítico y análisis.
  • Creatividad, originalidad e iniciativa.
  • Liderazgo e influencia social.
  • Uso, monitoreo y control de tecnología.
  • Diseño y programación de tecnología.
  • Resiliencia, tolerancia al estrés y flexibilidad.
  • Razonamiento y generación de ideas enfocados a solución de problemas.

 

En este contexto, las carreras que están enfocadas a la construcción de habilidades blandas adquieren especial relevancia. La Filosofía aporta una formación rica en este sentido: el Filósofo es capaz de pensar crítica, analítica y sintéticamente; está acostumbrado a lidiar con problemas complejos y analizar la pertinencia de soluciones. Tiene capacidad para generar conocimiento y transmitirlo de manera eficaz de manera oral o escrita; sus soluciones son profundas, creativas e innovadoras; su argumentación es clara y persuasiva.

 

 

Esta gama de habilidades le permite al Filósofo colaborar en varias áreas dentro de una empresa:

 

  • Investigación y análisis estratégico.
  • Sustentabilidad.
  • Compliance.
  • Comunicación institucional.
  • Ventas.
  • Recursos humanos.

 

En un mundo en constante cambio, en donde las habilidades técnicas evolucionan de manera vertiginosa, es momento de apostar a una formación integral de habilidades blandas que garanticen la suficiente versatilidad y adaptabilidad a las exigencias de un futuro incierto. Durante siglos, la Filosofía ha sido una respuesta a estos momentos de crisis. Esa capacidad de responder de manera analítica, creativa y reflexiva encuentra ahora un lugar en el mundo de la empresa y los negocios.

 

 

Datos del autor:

Dr. Leonardo Ruiz Gómez, Secretario Académico, Facultad de Filosofía.