Zapopan, Jalisco; 4 de septiembre de 2026.- La Universidad Panamericana campus Guadalajara vivirá la partida del Dr. Pablo Sahagún, profesor de Antropología Teológica, quien viajará para residir en Roma gracias al llamado divino y recibir la ordenación sacerdotal.
Su historia reúne docencia, búsqueda de la verdad y una relación viva con Dios. A través de su testimonio, comparte cómo la fe, el acompañamiento espiritual y el servicio pueden convertirse en un camino de vida.

Confianza en su fe y su camino
Su camino no ha sido lineal, mucho menos exento de dudas. Iniciando su juventud adulta estudiando Ingeniería Civil en Alemania y posteriormente un doctorado en Filosofía, estas etapas lo orillaron a la decisión de escoger seguir en la empresa familiar o ejercer la docencia, por lo que el Dr. Pablo Sahagún eligió la Universidad Panamericana, gracias a su cercanía con los valores de la institución, formando jóvenes y acercandolos a la historia y su propia fe, convencido de que es parte de su misión.
A sus 38 años, comparte su experiencia en la que siempre tuvo este acercamiento al Opus Dei, con una relación viva con Dios siendo numerario desde hace más de 20 años.
Su reflexión rompe con el mito en que la entrega y su llamado espiritual nace de una “idea de perfección” que se tiene por ser suficiente y manifestarse como instrumento divino, sino, desde una relación de espiritualidad, “Dios es el amor de mi vida. Es para Él que vivo y quiero vivir. El sacerdocio es una manera de concretar esa entrega” afirma, además del acompañamiento dentro de su vida diaria formando parte de su comunidad académica. “La vida siempre envuelve al ser humano en pruebas y en gozos. Lo importante es aprender a vivirlos con fe”, comparte.

La verdad ante la orden sacerdotal y el llamado divino
Su testimonio lleno de realidad y sensatez humana, no busca ser perfecto, tener el privilegio reservado a estar “listo” para la paz perpetua. Hoy con mucha humildad comparte que es una idea falsa; la vida siempre envuelve al humano en tentaciones, estrés, tristeza y también alegrías terrenas buenas en este mundo. “El sacerdocio es para gente viva, humanos de este mundo”, aclara. Es ahí cuando el camino a la fe es la respuesta.
El Dr. Pablo Sahagún agradece especialmente a su guía espiritual, quien lo ayudó a encontrar claridad en los momentos de incertidumbre. “A veces uno no sabe hacia dónde va, pero la fe te enseña a confiar incluso cuando no ves el camino completo”, reflexiona. Antes de partir, invitó a la comunidad universitaria a replicar esa confianza y a entregar el corazón con la misma apertura con la que él ha respondido a su llamado.
Por ello, invita especialmente a los jóvenes a buscar personas que puedan acompañarlos en su camino, compartir sus inquietudes y ayudarlos a encontrar luz en momentos de incertidumbre.
En Roma lo espera un año de formación espiritual para servir a la iglesia y acompañar a las personas en su fe, profundizando su relación con Dios, que siempre lo ha guiado para estar al servicio, una extensión más de su misión educativa: enseñar, acompañar y formar a las personas desde el amor. Acercándose a la preparación y terminar ayudando a las personas a guiarlas como alguna vez él estuvo.
Viaje al origen
La comunidad universitaria lo despide con gratitud, reconociendo la fe hacia el Señor.
Su partida a Roma representa el inicio de una nueva etapa, con la esperanza de que, al regresar a Guadalajara, pueda celebrar su primera misa en la Universidad Panamericana y compartir con la comunidad universitaria este momento significativo.
Su historia invita a reflexionar sobre la búsqueda de la verdad, el amor de Dios y la importancia de escuchar aquello que da sentido a la propia vida.
El Dr. Pablo Sahagún invita a todos a compartir ese momento como símbolo de renovación y esperanza. “Reza por mí y acompáñame en este camino”, pide con humildad.
Su historia invita a esta búsqueda de la verdad y el amor de Dios, que existe en nuestros días y el corazón de cada persona abierta a escuchar y vivir su llamado.




