Aguascalientes, Aguascalientes, 23 de marzo de 2026.- La Universidad Panamericana campus Aguascalientes destaca el papel estratégico de las mujeres en la investigación económica a través de la reflexión de la Dra. Ángeles Montserrat Govea Franco, profesora investigadora de la Escuela de Ciencias Económicas y Empresariales.

En un contexto global marcado por desafíos económicos, sociales y ambientales, la creciente participación femenina en la economía fortalece la generación de conocimiento y promueve enfoques más integrales para el desarrollo sostenible.
El impacto de las mujeres en la investigación económica
La investigación y el trabajo de los economistas desempeñan un papel fundamental en la comprensión y desarrollo del contexto mundial, su participación desde hace siglos ha sido tan relevante para el desarrollo y crecimiento global.
En este camino histórico tan largo que tienen ambas, la investigación y la ciencia económica, año con año, las mujeres se han ido incorporando cada vez más. Según el Science Report de la UNESCO, se estima que hoy en día el 33% de los investigadores en el mundo son mujeres y se espera que esta cifra siga creciendo.
Si bien, ha crecido esta cifra, es muy importante que siga creciendo, pero sobre todo el efecto que tiene la participación de la mujer en la investigación. Tanto el Fondo Monetario Internacional como el Banco Mundial, han dado resultados que revelan que cuando en una empresa hay más diversidad de género, hay 25% de probabilidad de que la empresa sea rentable y que supere una crisis financiera.
Evolución e impacto en México y el mundo
En México, hace algunos años, en 1984 por ejemplo, por cada mujer investigadora había 5 investigadores hombres, es decir, en el país había un total de 1 143 hombres frente a 253 mujeres investigadores, datos que hoy por hoy si bien no están muy a la par si han cambiado considerablemente. Tan así, que hoy en día, según cifras proporcionadas por el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), las mujeres representan el 40.4% del total de investigadores, sumando así 17, 800 integrantes.
La importancia de esta participación no es solo numérica, va mucho más allá, diversos estudios en el mundo han demostrado que la diversidad en la investigación mejora la calidad del conocimiento, esto debido a que se incorporan nuevas perspectivas y se van ampliando enfoques de análisis en distintas áreas, en este sentido, el crecimiento de la participación de mujeres en la investigación representa no solamente un avance de equidad sino también de la calidad del conocimiento que va generando en el país y en el mundo.
Este cambio se puede ver reflejado desde múltiples enfoques, incorporando una visión más amplia e integral de los problemas económicos, ya que la aproximación de la mujer tiende a integrar no solo aspectos técnicos y operativos, sino también dimensiones sociales, ambientales y de desarrollo humano, lo que permite una comprensión más completa de los desafíos contemporáneos.
En este sentido, las aportaciones femeninas han favorecido el posicionamiento de temas como la desigualdad, la pobreza, la sostenibilidad y el bienestar social dentro de la agenda
económica, fortaleciendo la disciplina con perspectivas más dinámicas, inclusivas y orientadas al largo plazo.
Referentes femeninos en la economía
Por ejemplo, Elinor Ostrom, ganadora del Premio Nobel de Economía 2009, cuyo trabajo modificó la teoría económica al demostrar que las comunidades pueden gestionar de manera eficiente los recursos naturales sin depender exclusivamente del mercado o del Estado; Esther Duflo también galardonada con el Nobel de Economía 2019, revolucionó la economía del desarrollo al introducir metodologías experimentales rigurosas para combatir la pobreza, acercando la economía a la realidad social y a la toma de decisiones basada en evidencia.
Así mismo se tiene a Joan Robinson, quien desempeñó un papel fundamental en el desarrollo de la teoría del crecimiento y la competencia imperfecta, cuestionando supuestos clásicos y ampliando la comprensión del funcionamiento de los mercados.
También es importante mencionar a Anne Krueger quien introdujo el concepto de rent-seeking, permitiendo analizar cómo los incentivos institucionales pueden distorsionar la eficiencia económica, especialmente en contextos de comercio internacional y políticas públicas, esto es por mencionar algunas a nivel mundial.
En América Latina, el papel de las mujeres economistas ha sido igualmente relevante. Nora Lustig ha realizado contribuciones fundamentales en el análisis de la desigualdad y la redistribución del ingreso, aportando evidencia empírica clave para el diseño de políticas públicas en la región.
En el caso de México, destaca de manera especial Ifigenia Martínez, pionera en la economía nacional y referente en el estudio de la política económica y el desarrollo, así como Patricia Armendáriz, cuya trayectoria combina el análisis económico con la práctica financiera y el impulso al emprendimiento.
Asimismo, figuras como Janet L. Yellen, primera mujer en presidir la Reserva Federal de Estados Unidos, han demostrado el impacto de las mujeres en la toma de decisiones económicas a nivel global, particularmente en el ámbito de la política monetaria y el mercado laboral.
Economía ambiental y sostenibilidad: un campo en transformación
Resulta imprescindible destacar el papel de las mujeres en la consolidación de la economía ambiental y la sostenibilidad, uno de los campos más relevantes en la actualidad. En este ámbito, Alicia Bárcena, desde la CEPAL, ha impulsado el enfoque de desarrollo sostenible en América Latina, integrando crecimiento económico con equidad social y cuidado ambiental.
De igual forma, en México, Julia Carabias ha sido uno de los principales referentes en economía ambiental, promoviendo políticas públicas orientadas a la conservación de los recursos naturales y al desarrollo sostenible.
Finalmente, las aportaciones de las mujeres economistas y su participación no solamente han significado un enriquecimiento para esta disciplina, sino que ha sido clave para orientar la economía mundial, desde una dinámica y visión más integral, humana y sostenible, creo firmemente que un mundo sostenible, amigable con el medio ambiente se logrará mientras más sinergia haya entre hombre y mujeres, dentro de la economía y la investigación desde cualquier área.
Un mundo donde existan más investigadoras, más economistas es un mundo donde el conocimiento, el desarrollo económico, geopolítico, sostenible y justo estarán presentes.
Datos del autor:
La Dra. Ángeles Montserrat Govea Franco es economista, académica e investigadora con una sólida formación en ciencias administrativas y económicas. Cuenta con Doctorado en Ciencias Administrativas, Maestría en Impuestos y Licenciatura en Economía. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y ha publicado artículos en revistas académicas y capítulos de libro a nivel nacional e internacional.
Sus líneas de investigación se centran en economía ambiental, comercio internacional, finanzas y sostenibilidad, abordando temas como la inversión extranjera directa, regulación ambiental y economía energética.




