Ciudad de México, 24 de marzo de 2026.- En un mundo donde la innovación médica avanza a pasos agigantados, un equipo de investigadores de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Panamericana ha dado un paso significativo hacia la medicina del futuro. Se trata del Aparato portátil de estimación de saturación de oxígeno mediante adquisición de video, una tecnología que promete revolucionar la forma en que se monitorea uno de los signos vitales más importantes.
El pasado 10 de febrero de 2026, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) otorgó el Título de Modelo de Utilidad No. 6105 a Centros Culturales de México, A.C. por esta invención, un logro que reconoce el trabajo de los doctores Jorge Eduardo Brieva Rico y Ernesto Moya Albor, ambos profesores-investigadores de la Facultad de Ingeniería de la Panamericana y actualmente con el reconocimiento con el nivel I del Sistema Nacional de Investigadores e Investigadores (SNII) de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI).
¿Cómo funciona esta tecnología?
A diferencia de los oxímetros tradicionales que se colocan en la punta del dedo y requieren contacto físico, este aparato permite obtener una medición precisa y confiable del nivel de oxígeno en la sangre de manera remota.
Como explica el Dr. Jorge Brieva, “este aparato permite obtener una medición precisa y confiable del nivel de oxígeno en la sangre, como una alternativa a las mediciones que se obtienen por medio de un oxímetro comercial, pero con la ventaja de realizarse mediante un video adquirido del rostro del paciente de manera remota y sin un contacto directo con el paciente”.

La motivación detrás de este desarrollo surge de necesidades clínicas muy específicas. El Dr. Ernesto Moya detalla: “Aunque los oxímetros tradicionales son altamente confiables, hay situaciones donde el contacto directo con el paciente no es posible o recomendable, como en la monitorización de pacientes con enfermedades muy infecciosas, pacientes con quemaduras extensas con piel delicada o en unidades de cuidados intensivos neonatales, donde los lactantes tienen alto riesgo”.
La verdadera innovación radica en su simplicidad técnica. Mientras otros dispositivos similares requieren fuentes de luz especializadas (como luz infrarroja) o cámaras especializadas de alta gama, este aparato utiliza una cámara RGB convencional, de las que tiene cualquier teléfono inteligente o computadora portátil. El secreto está en un algoritmo avanzado.
“Primero, el dispositivo propuesto adquiere un video del rostro del paciente. Posteriormente se aplica un algoritmo usando la transformada de Hermite, una técnica que imita cómo funciona el sistema de visión humano, para amplificar o magnificar los cambios de coloración en el rostro”, explica el Dr. Brieva.
De esta forma, el dispositivo puede detectar las sutiles variaciones de color en el rostro del paciente asociadas a la oxihemoglobina (hemoglobina con oxígeno) y la desoxihemoglobina (hemoglobina sin oxígeno), estimando así el nivel de saturación de oxígeno.

Un hito para la investigación aplicada en la UP
Para los investigadores, la obtención de este modelo de utilidad es mucho más que un reconocimiento legal. “La obtención de este modelo de utilidad representa un orgullo para nosotros, no solo a nivel personal como investigadores, sino también para la Universidad Panamericana en su conjunto”, afirma el Dr. Moya.

Asimismo, agrega: “Es una prueba de todo el trabajo y dedicación con profunda convicción por varios años para convertir a la Universidad Panamericana en una universidad de investigación y materializar la importancia de la investigación aplicada y la transferencia de conocimiento”.
El Dr. Brieva complementa esta visión: “representa el compromiso de los investigadores y de la Universidad Panamericana en la generación de desarrollos tecnológicos y de innovación que contribuyan activamente a la frontera del conocimiento y al desarrollo tecnológico del país”.
Este tipo de desarrollos, añade, “permite posicionar a México como generador de dispositivos y sistemas de apoyo al diagnóstico médico, en particular en el desarrollo de dispositivos de monitorización remota de signos vitales”.
Próximos pasos hacia su aplicación clínica
El camino hacia la aplicación clínica continúa. Actualmente, el dispositivo se encuentra en un nivel de madurez tecnológica TRL 3, es decir, ha superado las pruebas experimentales de concepto. Los investigadores ya trabajan para alcanzar los siguientes niveles.
“Los siguientes pasos son continuar en el desarrollo del dispositivo para alcanzar los niveles TRL 4 y TRL 5, donde se realizará una validación de un prototipo inicial con componentes integrados en laboratorio en entorno controlado y simulando condiciones existentes en un entorno real”, señala el Dr. Brieva.
Este proceso implica integrar todos los componentes en un prototipo funcional y probarlo en escenarios que imiten fielmente las condiciones de un hospital o centro de salud. Paralelamente, el equipo continúa optimizando la metodología utilizada, la cual ya se encuentra en revisión como parte de una solicitud de patente divisional, lo que ampliaría aún más la protección y el alcance de esta innovación.
El respaldo institucional como motor
Detrás de este logro hay un trabajo de años que ha contado con el respaldo fundamental de la Universidad Panamericana. El Dr. Moya agradece el apoyo recibido a través de la Vicerrectoría General de Investigación y la Dirección Corporativa de Innovación y Transferencia.
De este modo señala: “La Universidad Panamericana nos ha apoyado desde el inicio, primero fuimos seleccionados para tomar una serie de talleres en el marco de la ‘Convocatoria para el registro y protección intelectual de los trabajos de investigación, desarrollo tecnológico e innovación’”.
“Posteriormente, tuvimos todo el acompañamiento para la redacción, la presentación de la solicitud y todos los trámites y requerimientos ante el IMPI,” recuerda, destacando la labor del Dr. Juan Alberto González Piñón y el M. en A. Rodolfo Martínez Jiménez en el acompañamiento durante todo el proceso ante el IMPI.
Un espacio para la innovación
Proyectos como este, que conjugan la excelencia académica con la aplicación práctica y el beneficio social, encuentran en la Universidad Panamericana un ecosistema propicio para su desarrollo.
La creación del Centro de Innovación y Desarrollo Tecnológico (CINOV) refuerza este compromiso institucional con la investigación aplicada y la transferencia tecnológica, ofreciendo un espacio para que iniciativas como la de los doctores Brieva y Moya continúen avanzando desde la idea hasta el impacto real en la sociedad.
Conoce más del CINOV en: https://www.up.edu.mx/noticias/investigacion/la-universidad-panamericana-presenta-el-cinov-un-puente-entre-la-ciencia-y-la-industria-nacional/




