InicioCINOVSimulador atmosférico de la UP: tecnología mexicana que revoluciona las pruebas de seguridad automotriz

Simulador atmosférico de la UP: tecnología mexicana que revoluciona las pruebas de seguridad automotriz

Ciudad de México, 6 de julio de 2026.- La Universidad Panamericana obtuvo una nueva patente que podría transformar la forma en que la industria automotriz realiza las pruebas de seguridad de vehículos. Se trata de un simulador atmosférico capaz de recrear distintas condiciones de presión, temperatura y humedad para evaluar el desempeño de sistemas como las bolsas de aire (airbags) y otros dispositivos de seguridad.

Esa fue precisamente la necesidad que detectó un equipo de investigadores de la Universidad Panamericana, liderado el Dr. Eduardo De la Vega Segura, Decano Facultad de Ingeniería, y que hoy se ha convertido en una patente concedida por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) bajo el número MX/a/2025/007941: el Simulador atmosférico para pruebas de comportamiento en automóviles de sensores, como bolsas de aire y otros dispositivos.

El desarrollo de esta tecnología es mérito del equipo inventor de la Universidad Panamericana, integrado también por David Escobar Castillejos, Rodolfo Raúl Cobos Téllez, Octavio Lozada Flores, Alfredo Pedroza Díaz, Briseño, Erwin Alberto López Hurtado, Sara Daniela Ramírez Álvarez y Ricardo Barba Chanes. Además de los investigadores externos Valentín Cobarrubias y Jesús Peña Piña

Un problema de toneladas y vibraciones

Las estructuras tradicionales para pruebas de choque son cámaras de concreto de aproximadamente 40 metros de largo, seis metros de alto y un peso cercano a las 2,600 toneladas

Construirlas lleva meses y reemplazarlas es aún más complicado y costoso. Pero el verdadero desafío operativo ocurre durante las pruebas: las vibraciones generadas por los impactos provocan fracturas en el concreto, lo que genera fugas de aire que impiden mantener estables las condiciones de presión, temperatura y humedad necesarias para una validación confiable.

El equipo de la Panamericana identificó que la industria requería una solución capaz de soportar vibraciones de forma repetida y continua sin sufrir daños. “La invención nació de la necesidad de la industria de probar los componentes de los sistemas de seguridad contra choques en condiciones específicas de presión atmosférica, temperatura y humedad”, explica el Dr. Eduardo De la Vega. 

Del mismo modo, agrega: “La hipótesis detrás del desarrollo es que hay componentes, como las bolsas de aire, que se comportan de manera diferente según la presión atmosférica en la que se encuentren en el momento del impacto”.

¿Cómo funciona el simulador atmosférico desarrollado por la UP?

La solución propuesta por los investigadores de la Panamericana sustituye el concreto por una estructura modular de acero SA285C, un material seleccionado por sus características especiales para aplicaciones de alta presión. Pero la innovación no termina ahí. El simulador incorpora una cabina móvil con tapas de lona que resuelve uno de los problemas operativos más frecuentes: el acceso limitado para ingresar y retirar los vehículos de prueba. 

“Las cabinas de concreto tienen accesos limitados para ingresar y sacar vehículos a las pruebas. Para esto diseñamos las tapas de lona que permiten mayor comodidad y capacidad de acceso para preparar las pruebas dentro de la cabina”, detalla el académico.

Las lonas están diseñadas para removerse y reemplazarse con facilidad en poco tiempo mediante un sistema de acoplamiento a la cabina metálica, lo que también facilita el mantenimiento de la grúa, el riel y el pistón de choque que actúan durante las pruebas.

Control ambiental de precisión

El sistema no solo resiste vibraciones; también garantiza un control ambiental estable y preciso. Durante las pruebas de choque se utilizan maniquís equipados con sensores, conocidos como dispositivos antropométricos (ATDs) o crash test dummies, cuyo funcionamiento correcto depende de rangos específicos de temperatura y humedad.

“El sistema de control permite simular distintos escenarios geográficos”, indica el Dr. De la Vega, lo que resulta fundamental para garantizar que los resultados de las pruebas sean fiables en cualquier condición climática del mundo.

De la teoría a la validación industrial

El desarrollo ha avanzado con éxito desde un concepto teórico hasta un diseño de ingeniería validado en laboratorio y mediante simulaciones. Actualmente, la tecnología ha alcanzado el nivel TRL 4, lo que significa que ha demostrado su funcionalidad en un entorno industrial relevante y está lista para escalar a validaciones más rigurosas.

“A escala de laboratorio y en simulaciones, la tecnología ha demostrado su funcionalidad, lo que indica que está lista para escalar a validaciones industriales más rigurosas y posicionarse como una solución madura y con alto potencial comercial”, destaca el investigador.

El mayor reto técnico durante el desarrollo, según relata, “fue diseñar una estructura modular capaz de resistir las repetidas vibraciones de un choque automotriz, superando en durabilidad a las alternativas actuales, y garantizando un control ambiental estable y preciso de la presión, temperatura y humedad sin que la instalación sufriera fugas, despresurizaciones o daños estructurales”.

Más allá de la industria automotriz

Si bien el simulador está diseñado originalmente para pruebas de seguridad automotriz, los investigadores visualizan un amplio espectro de aplicaciones futuras. 

“Además de establecerse como un estándar en la industria automotriz global, el simulador presenta un gran potencial de expansión o diversificación hacia otras industrias que requieren pruebas ambientales complejas, tales como el sector aeroespacial, el sector marino, y sistemas HVAC (calefacción, ventilación y aire acondicionado), con adecuaciones específicas para cada aplicación”, explica.

Protección internacional y futuro comercial

Con la patente nacional ya asegurada, la Universidad Panamericana ha presentado la solicitud internacional PCT para blindar la invención en más de 150 países, sentando las bases jurídicas para su futuro licenciamiento. Esta estrategia de protección refleja el alto potencial comercial de una tecnología que busca posicionarse en un mercado global proyectado a superar los 2,200 millones de dólares en 2030.

El simulador es una solución escalable para fabricantes de automóviles (OEMs) y proveedores de primer nivel (Tier-1), que podrán utilizarla para validar sus sistemas de seguridad en condiciones ambientales controladas sin los costos y limitaciones de las infraestructuras tradicionales.

Ecosistema de innovación UP

La Universidad Panamericana ha consolidado un ecosistema que transforma el conocimiento científico en soluciones de alto impacto para la sociedad, vinculando directamente los resultados de la investigación con las necesidades de la industria.

Para garantizar que estos desarrollos trasciendan el laboratorio y se integren con éxito en el mercado, operamos bajo un modelo articulado entre la Dirección Corporativa de Innovación y Transferencia, los Hubs Panamericanos de Emprendimiento, los Centros de Gestión de Propiedad Intelectual, el Centro de Prospectiva Tecnológica y el Centro de Innovación y Desarrollo Tecnológico (CINOV).

Actualmente el portafolio de activos intangibles de propiedad intelectual de la universidad está conformado por:

  • 23 patentes concedidas.
  • 24 registros de software.

De los cuales, el Simulador Atmosférico cuenta con la plataforma adecuada para evolucionar desde una invención protegida hasta una tecnología licenciada con impacto directo en la industria.